Madre Reloj

“Apaga las estaciones y cierra la carne”.

Aquella frase aún hacía eco en él, quien miraba al cielo con tanta gravedad que atrajo un meteorito, matándolo en el acto.

La gente habló de su mala suerte, y culparon al azar. Nadie mencionó el destino, pues todos le auguraban una vida exitosa. Era una persona de carácter. Lo que se proponía, lo lograba. ¿Pero morir así? ¿Una muerte tan improbable? Era alguien especial. Merecía una muerte así. ¿Pero tan joven?

Pero tampoco fue el destino (ni por lejos el azar) su verdugo.

Pasa que a veces las cosas sí pasan cuando uno quiere. Pasa que a veces uno es dios. Él no quería morir. Claro que no. Pocas veces la gente escucha la voz del universo de forma tan clara como él lo hizo. Gente como él desaparece así del mundo, por sus propias (irresolutas) razones.

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    • etereal
    • 6/09/12

    Que frase tan fuerte! Me encanta.

    Me pareciera que tus lineas las hubiera pensado yo alguna vez, en orden o fuera de orden ( cara de reflexion :) )

    • Uh, sabes que no eres la primera persona que me dice que “pareciera que lo que escribo ellos ya lo habían pensado”? Y no me hace sentir mal ello, al contrario. Me gusta mucho saber que lo que escribo da una sensación de “familiaridad”.
      Saludos (cara de saludo :D )!

  1. Miraba al cielo con tanta gravedad que atrajo un meteorito. Jajaja genio! Sube cosas pueh! Siempre me dio gusto leerte en Tw

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